Seguimos con los cuentitos.
Hoy les traigo mi favorito, pero antes voy a detallarles un poco del cuento anterior que subí, que supongo escucharon, pero que no hice un post propiamente… subí el cuento, se agregó a la lista de reproducción y dije, al rato lo hago, al rato, al rato, y bue… nada.
Se llama
“19 de diciembre de 1971” es de
Roberto Fontanarrosa y está considerado como el mejor cuento de fútbol.
En Argentina hay muchos encuentros considerados clásicos que despiertan pasiones: Independiente- Racing, San Lorenzo–Huracan, Estudiantes de la Plata-Gimnasia y Esgrima de La Plata, por supuesto River-Boca, pero hay uno que mueve a toda una ciudad y es Rosario Central y Newell's Old Boys.
En Rosario, solo hay dos sopas “canalla”
(de Central) ó “leproso”
(de Newell’s), tal es así que cuando se juega el famoso River-Boca, que es el clásico nacional, la ciudad ni se inmuta..., no se junta la gente en los bares a verlo, no, es sólo un partido más de la jornada…pero cuando se acerca el día del clásico rosarino, la ciudad se vuelve loca.
Justamente es el clima que narra Fontanarrosa
(hincha hasta la medula de Central), en el cuento, que se sitúa en el tan recordado encuentro este clásico para definir el finalista por el campeonato de 1971.
(Un hincha famoso y fanático fanático de Newell’s es Marcelo Bielsa)
En el audio se escucha un poco cortado en algunas partes, porque Fontanarrosa usa el lenguaje coloquial y tiene millones de puteadas, que Apo sortea para no decirlas en radio, pero igual logra su cometido, transportarnos al sentimiento de ese partido.
Como último detalle les cuento que el día del sepelio de “El Negro” Fontanarrosa, el 20 de julio de 2007,
(día triste como pocos en Argentina) el automóvil que llevaba el féretro estuvo unos minutos detenido frente a la cancha del club de su amores, donde los hincha esperaban para darle el último adiós a un “canalla”.
Ahora, los dejaré con el cuento de hoy que es de de Eduardo Sacheri y se llama
“Una sonrisa exactamente así”, que habla de la hazaña mas grande en la historia de los mundiales de futbol.
(Javi dice que muchos habríamos pagado por ser uruguayos ese día) Por supuesto me encanta porque soy una enamorada de las “casualidades”.
Mucho tiempo pase esperando una casualidad que nunca llegó…y la más grande de mi vida, y la más hermosa, es la misma que hoy me tiene de esté lado del monitor poniendo cosas en un blog desde Buenos Aires…
Ojala les guste tanto como a mi.